Artículo
III ENCUENTRO DE HISANISTAS ÁFRICA – ESPAÑA
El español y el hispanismo como generadores de conocimiento
L2. COLOQUIO: EL ESPAÑOL COMO LENGUA APLICADA EN LA CIENCIA Y LA ACADEMIA
Simon NONG N. BISSENI
RESULTADO DE 16 ENCUESTAS A PROFESORES DE LA ENSEÑANZA SECUNDARIA DE CAMERÚN, UNO DE LA ENSEÑANZA SUPERIOR Y OTRO DE LA SOCIEDAD CIVIL
Ya es un éxito que se hable del español en latitudes que tienen idiomas oficiales distintos al español. Pero, ¿nos tenemos que conformar con esto?
SE HABLA MÁS BIEN DE “DESAFÍO”, Y NADA COMO UNA REALIDAD
Destaca que se enseñe el español no solo desde la perspectiva comunicativa, pedagógica y didáctica, sino que hay que democratizarlo y extenderlo a otras disciplinas del conocimiento: economía, ingeniería, comercio, marketing, etc. Emular a Francia
Más inversión del Estado español y más acompañamiento a proyectos científicos, becas, en disciplinas científicas.
Destaca que se otorguen becas a estudiantes e investigadores;
Que se premie a los mejores estudiantes del español (eso hace Alemania)
Plantear objetivos claros en la enseñanza del español, y poner medios para alcanzarlos (Instituto Cervantes)
Mejorar la estructura de la enseñanza del español (Inspectores pedagógicos): lenguaje oral
Facilitar el acceso a contenidos científicos en `plataformas de universidades españolas y americanas: bibliotecas adecuadas para la investigación
Incidir en las salidas profesionales sobre el estudio del español en países cuyo idioma oficial no es el español.
Más centros culturales y lingüísticos e Institutos Cervantes
Implicación de las Embajadas y Consulados en la promoción y divulgación del español.
Promoción de las Universidades españolas (SEPIE)
El trabajo en los medios de comunicación
- Conversión a idioma curricular en África
- Premiar a estudiantes y alumnos excelentes del Bachillerato con becas de estudios en la carrera de su elección en España
Para que el español se convierta en una lengua aplicada en la ciencia y la academia en África, creo que España debería despojarse de ciertos, digamos, remilgos (por no decir complejos) de triple naturaleza:
- De inferioridad frente a los dos idiomas que más se habla en esas latitudes, como son el francés y el inglés. Es curioso constatar que en algunas universidades de Francia, se enseña el español en asignaturas diversas como economía, management, marketing, comercio, medicina o ingeniería…
En España, están proliferando Institutos y Colegios de Educación Primaria de bilingüismo con el inglés. No me consta que suceda lo mismo en Inglaterra. En EE.UU. sí, el español es el segundo idioma más hablado.
El caso del alemán es singular, porque siempre aquí hablamos del poderío económico de Alemania frente al nuestro.
- De superioridad frente a los países sobre todo africanos a los que no se les presta la debida importancia estratégica en el futuro para el español, y la penetración o implantación de centros culturales españoles o el Instituto o Aula Cervantes no terminan de tomar la decisión con celeridad.
- De suspicacia cuando vienen iniciativas de la promoción del español desde los países africanos. Dichas iniciativas suelen contar con muy poco apoyo de las autoridades españolas, ya sean diplomáticas o administrativas de España, cuando no es un apoyo nulo. Pero esas “pequeñas” y precarias iniciativas que vienen del Sur son un bueno e insoslayable aliado para la promoción y la divulgación del español en esa parte del mundo. Convendría acompañarlas desde las administraciones españolas.
El crédito de Francia en la llamada África francófona está en hora bajas. El hueco que está dejando es una oportunidad para España. Contemplar incluir a Guinea Ecuatorial en un primer momento y a la Unión Africana como invitada en las Cumbres de los Países Iberoamericanos, tal vez sea un acierto.