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LIGA DE FÚTBOL PROFESIONAL: HINCHADAS RACISTAS
Durante el partido que enfrentaba el Barcelona al Villarreal, en el campo de este último, el jugador del FCB, Dani Alves, sufrió el comportamiento racista y xenófobo de un socio y entrenador de las categorías infantiles del club levantino.
12.000 € de multa para el Villarreal, la expulsión de por vida del hincha por la misma dirección del club, han sido las sanciones por el lanzamiento a Alves de un plátano, cuando se preparaba para lanzar un saque de esquina. La reacción del jugador culé, muy digna y ejemplar, ha encontrado eco en muchos jugadores, artistas y personalidades de varias índoles en todo el mundo: recoger el plátano y comérselo.
Hay que decir que lo que le ocurrió a Alves, es lo que soportan cada domingo o sábado jugadores de piel negra en los campos de fútbol españoles. Eto’o Fils sabe algo de ello; Marcelo, Kanouté, Diop, Mbia, etc., todos lo han padecido y lo padecen con frecuencia. Aun así, su rendimiento y actitud en el terreno de juego siguen siendo ejemplares, conscientes de la influencia que tienen como futbolistas de primer nivel en la juventud, no sólo africana, sino del resto del mundo: saben, consciente o inconscientemente, que vienen del continente cuna y madre de la humanidad, con el deber de proteger a sus hijos, sobre todo a los más débiles: los niños y las niñas.
Sea como sea, el racismo en el fútbol español tiene que tener una respuesta contundente por parte de los clubes, de la Liga de Fútbol Profesional, de los Comités de Sanciones, de las autoridades políticas, los medios de comunicación, y de la sociedad en su conjunto, sobre todo aquella parte de la sociedad que acude a los campos de fútbol o que contratan los partidos en televisión. Se lo debemos a las jóvenes generaciones, al menos que queramos perpetuar sociedades racistas, xenófobas y discriminatorias.
Simon A. Nong